Los monoplazas actuales de Formula 1 deben amoldarse a mil normas estrictamente definidas, y los equipos se ven obligados a investigar en los detalles más minúsculos para poder sacar alguna ventaja del material que poseen. La última tiene que ver con los neumáticos Bridgestone, que aunque son comunes para todos los equipos, cada escudería ahora intentan experimentar con la composición del aire existente en cada neumático (el caso más reciente es el de Nigel Stepney y el escándalo Ferrari).
En el proceso de montaje, la empresa nipona Bridgestone infla las cubiertas con una presión de 3'5 bares para colocarlas junto a la llanta, después proceden al suministro a las escuderías tras desinflarlas hasta 1'4, a... Leer más










