Algo pasa con Mary

junio 5, 2013 Autor:  
Escrito en destacado, El Retrovisor, Equipos, Noticias F1, Temporada 2013

No es rubia, no es americana y muchísimo menos es una persona, pero deambula de un lado para otro como la misma protagonista de la divertida comedia de Hollywood. Así es la política de trabajo a la que los hombres de Pirelli parecen acogerse de un tiempo a esta parte. Si el aluvión de críticas de la pasada temporada parecían no hacer mella en el espíritu competitivo de la marca italiana, lo de este año ha tomado un tinte mucho menos deportivo y nos devuelve el olor de las transitadas alcantarillas de la fórmula uno.

 


 Dietrich Mateschitz puede vanagloriarse de haber llevado a su empresa, Red Bull, a lo más alto en cuanto a bebidas energéticas se refiere, con unas estrategias de publicidad súper agresivas y presentes en casi todos los deportes de motor y riesgo, los toritos enfrentados del magnate austríaco son publicitados a troche y moche por todo el globo, incrementando exponencialmente las ventas en todo el mundo, lo que sitúa al austriaco en un lugar de preferencia ante la federación internacional de automovilismo (FIA), dados sus numerosos patrocinios en deportes de motor regulados por el órgano internacional y demás exhibiciones con aroma a nafta.

 Daimler AG, propietaria del equipo de fórmula uno Mercedes AMG, tiene una política de de tolerancia cero con la corrupción. El caso de soborno en el que la fiscalía alemana mantiene imputado al señor Bernie Ecclestone, podría traer consecuencias nefastas para nuestro querido deporte. A día de hoy no existe nadie con la capacidad, el respeto, el conocimiento de este deporte y el dinero necesario para llevar a la fórmula uno mas allá en el siglo XXI, lejos de las ambiciones interesadas de fabricantes, escuderías y patrocinadores.

 Jean Todt, antiguo mandamás del equipo Ferrari y ahora presidente de la federación internacional de automovilismo, hombre capaz y dedicado como pocos al mundo de la competición, no lo ha tenido nada fácil con el legado que recibió de Max “castigador” Mosley, y con el tema de las pruebas de neumáticos del equipo Mercedes AMG empiezan a crecerle los enanos al friolero francés. Recuerden aquellos grandes premios con 40 grados a la sombra malaya y chaquetilla de punto…

 Esto es un espectáculo versus negocio muy rentable para sus dueños, en el que las decisiones  políticas tienen un alto peso específico. Este siempre ha sido un deporte anglosajón por antonomasia, aunque muchas son las nacionalidades que lo componen, la británica es mayoría desde sus comienzos. Pero parece que esto empieza a cambiar ante el empuje de la industria alemana, motor y gendarme de la depauperada economía europea. Para muchos esto puede ser un hecho sin mayor importancia en un deporte, pero nada más lejos de la realidad, la gran afición al deporte de motor en tierras germanas, su potente industria automotriz unida a la soberbia bárbara que gastan de un tiempo a esta parte, hacen que el “ecosistema” de la fórmula uno se esté viendo amenazado por intereses industriales y comerciales, que a buen seguro distorsionaran la competición.

 


El escándalo de Mercedes AMG con los neumáticos italianos está teniendo  los ingredientes de los mejores culebrones colombianos. Tenemos a la despreciada novia despechada, (Ferrari), la terrateniente amante celosa (Red Bull), el honrrado trabajador de la hacienda enamorado locamente de la hija del patrón (Lotus), el vecino tradicionalmente enemistado con la familia del patrón (McLaren), la eterna solterona enamorada del patrón (Force India), el sabio abuelo al que ya casi nadie escucha (Williams) la dulce novia (Mercedes), el cuestionado alguacil del pueblo (Charly Whiting), el controvertido juez (Bernie Ecclestone), el cura (Jean Todt) y el patrón que ve como puede perder su hacienda de no casar bien a la hija (Pirelli).

 

 Las excusas que se escuchan son de lo más peregrinas, que si no era el monoplaza de este año, que si se avisó a todos los equipos, que si las ruedas eran las de 2014, cuando aún se desconoce hasta el diámetro de la llanta en la que deberán montarse los compuestos, me parece el colmo de la desfachatez. Otra capa mas de lodo para la fórmula uno y los que pensamos que una competición mas equitativa es perfectamente posible.

 

Hasta pronto amigos, Sebas.

Fotos: lainformacion.com, fantasyracings.com, motorenlared.com, zimbio.com, f1aldia.com, pneuvita.pt.

 

Comentarios

Dinos qué piensas de esta noticia F1...
y si quieres que salga una imagen al lado de tu comentario hazte un Gravatar!