Montmeló teme no llenar este año.

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Si no se alcanza el increíble récord de 141.700 personas del año pasado, no pasará nada. Pero a diferencia de 2007, con todo el billetaje vendido a tres meses de la carrera, este año la crisis económica también ha afectado al GP de España y quedan alrededor de 20.000 entradas sin vender en Montmeló.

Vía AS

Unas 15.000 corresponden a la pelouse, las zonas de hierba del circuito. Y, curiosamente, su precio es el más económico. Con un ticket para los tres días, que cuesta 130 euros, el viernes de gran premio se puede estar en cualquiera de las tribunas de la pista, y el jueves se puede asistir al pit walk. Además, esa entrada da derecho a presenciar en el Circuit los cuatro días de entrenamientos privados previos al gran premio, del 14 al 17 de abril. Se quiere captar al aficionado más joven. Los detalles fueron anunciados ayer en la fastuosa sede de Telefónica en Madrid por el director del circuito, Ramón Praderas.

Le arroparon el presidente de la RFdEA, Carlos Gracia, el director general de deportes, Manuel Fonseca, el vicepresidente del RACC, Enric Cucurella, y Paco de Bergía, director de relaciones institucionales de la multinacional de comunicaciones que patrocina la carrera. Gracia destacó el poso que Alonso ha creado en la afición y que eso servirá de tirón para una mayor asistencia de público: «Por razones ajenas a él, su coche no va, pero se ha creado una afición y se ha despertado un interés por este deporte». En los corrillos de la presentación todos rezaban por una improbable gran recuperación del asturiano en los próximos test. Nunca unos entrenamientos despertaron tanto interés.

Este año Montmeló no será la única cita española. Debuta Valencia y puede haber ayudado al descenso de la prueba del 27 de abril. Aunque Praderas destacó disfrutar del momento histórico de «dos carreras en nuestro país», y presentará el habitual impecable aspecto del Circuit. Ahora con más asfalto en la escapatoria de final de recta. Con lleno o sin él, Barcelona será una fiesta.

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